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domingo, 19 de abril de 2020

Felicidad a ratos

                                             Un rallo de esperanza para todo aquel que lo necesite. No te desesperes y busca la paz:

Después de muchos días de pasarlo mal.
 Hoy me sentí con muchas ganas de reír,bailar y cantar jajaj. 

Estos días me invitan a sentirme bien.
No hay reloj, si tenemos tiempo, cuanta verda.

 En estos días tan raros y carentes de tantas cosas en nuestra vida.
 La verda que nos esta haciendo pensar tanto 
De las cuales,antes ni nos imaginamos y ahora pensamos que tontos fuimos o joder si pudiese retroceder. 
Pero lo bueno es que tenemos otra oportunidad para hacer las cosas mejor y aprender de los errores
Necesitamos un empujón anímico para seguir en esta lucha.....

  Aquí les dejo un bonito relato que encontre en internet y lo bonito es como termina que es como la vida misma todos nos necesitamos sea de una manera u de otra.

El Cojo y el Ciego

En un bosque cerca de la ciudad vivían dos vagabundos. Uno era ciego y otro cojo; durante el día entero en la ciudad competían el uno con el otro.
Pero una noche sus chozas se incendiaron porque todo el bosque ardió. El ciego podía escapar, pero no podía ver hacia donde correr, no podía ver hacia donde todavía no se había extendido el fuego. El cojo podía ver que aún existía la posibilidad de escapar, pero no podía salir corriendo – el fuego era demasiado rápido, salvaje- , así pues, lo único que podía ver con seguridad era que se acercaba el momento de la muerte.
Los dos se dieron cuenta que se necesitaban el uno al otro. El cojo tuvo una repentina claridad: «el otro hombre, el ciego, puede correr, y yo puedo ver». Olvidaron toda su competitividad.
En estos momentos críticos en los cuales ambos se enfrentaron a la muerte, necesariamente se olvidaron de toda estúpida enemistad, crearon una gran síntesis; se pusieron de acuerdo en que el hombre ciego cargaría al cojo sobre sus hombros y así funcionarían como un solo hombre, el cojo puede ver, y el ciego puede correr. Así salvaron sus vidas. Y por salvarse naturalmente la vida, se hicieron amigos; dejaron su antagonismo. 
Disfrutar del domingo que, todos os encontréis bien
 saludos cordiales carmen Csr