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domingo, 9 de septiembre de 2018

Envidia

Hoy les cuento una historia que leí en algún lado la cual me gusto y compacto,                                              espero les guste.         












Había una vez un hombre que        calumnió gravemente a un amigo suyo por envidia.  

 Al ver el éxito que este había alcanzado, pero luego se arrepintió de sus calumnias, al ver la ruina de ese amigo.

 Quiso  arreglar todo.

 Fue a un hombre sabio, y le dice, quiero arreglar el mal que hice a mi amigo.


¿Como puedo hacerlo? pregunto al hombre sabio.

 A lo que el hombre respondió:

 Toma un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas, y suelta una en cada lugar donde vayas.

 El hombre muy contento por aquello tan fácil, tomó el saco lleno de plumas, y al cabo de un día se había desecho de todas.

Volvió donde el sabio, y le dice: Ya he terminado.

 A lo que el sabio le contestó: Esa es la parte más fácil.

 Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal. A la calle y búscalas.

 El hombre se sintió muy triste, pues sabia lo que eso significaba, y no pudo reunir casi ninguna.

 Al volver, el hombre sabio le dijo: Así como no pudiste reunir de nuevo las plumas que volaron con el viento, asimismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho.

 Por lo cual, ¿el perdón es lo único que hará que tu saco se llene de plumas nuevamente? 
                                                                                    
  Hay que ser cuidadoso con lo que hablamos y sembramos al hablar.. Las palabras tienen poder.. 


Si  queréis dejar algún comentario, estaré encantada.  GRACIAS

Vivir el presente

Si nos equivocamos


A Veces  nos aislamos, y nos olvidamos vivir el presente.

 Y no debes permitirte lo.

No puedes pensar con claridad porque estás enfadado.

Si gritas a los demás, no porque quieras lograr algo, sino porque estás perturbado.

 Si te pasa algo parecido debes intentar alejarlo de tu vida, todos esos pensamientos.

 Puede que creas vale la pena sentir rabia, hostilidad, timidez,  y por esas razones quieras aferrarte a ellas.

 Piensas  por alguna razón o, ¿Acaso tus enfados evitan que hagas o digas cosas que querrías hacer o decir?.

 No podemos estar más equivocados, debemos alejar todo eso de nuestros pensamientos o actos.

 A Veces evitamos hablar con alguien, aunque te das cuenta que un sencillo gesto amistoso mejoraría vuestra relación.

 Te tiemblan las facciones, estás nervioso, que no funcionas como quisieras.

 No puedes pensar con claridad porque estás enfadado.

Te puede pasar que le digas algo que no debes, a alguien que quieres.

 Y debemos pensar detenidamente y pedir disculpa, aunque pensamos no tengan razón.

El tiempo se encarga poner todo en su sitio, y lo que hoy pensamos con rabia nos puede dar tranquilidad a nuestra vida.           


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 GRACIAS