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miércoles, 7 de noviembre de 2018

La maldad de una compañera de trabajo

Nunca permitan abusos 
Hoy les cuento una historia real que me pasó a mí y la quiero compartir por  mis compañeros, y esas personas que sufren este tipo de cosas.

El año pasado entre a trabajar en un convenio de mi ayuntamiento.

 Que cuando me llamaron me sentí  tan contenta.

Eran seis meses de trabajo, jornada completa,  turno de tarde.

 Con un grupo de seis trabajadores.

 Al principio había tan buen ambiente.

 Conocí gente nueva,  parecía  todo tan bueno.

Pero cuando llevamos como 20 días todo cambió.

Una de nuestras compañeras, parecía  una chica tan buena y simpática de esas que parecen buenísimas, pero con doble cara.

Hablábamos y nos reíamos pues nos contábamos  las cosas normales cuando conoces gente nueva.

Un buen día empezaron los malos rollo.

 Esta chica no era tan buena como aparentaba.

 Empezó a comportarse de una manera horrible, hacía que nos enfadaremos entre compañeros, no le hacía caso al encargado y se ponía celosa cuando nos veía hablar.

 Nosotros trabajamos en grupos de dos y con lo que le tocaba a ella les metía en la cabeza cosas, para crear conflictos mentiras.

 Cosas que su envidia y mala persona se podía inventar.

 Al Principio no nos dimos cuenta.

 Yo personalmente por norma general soy una persona tranquila y me gusta bromear y ayudar a mis compañeros y eso a ella no le gustaba.

 Intentaba no me afectara, me daba cuenta cómo era ella, pero no pensé fuese tan mala.

Llegó un límite que me sentí fatal, a raíz de todo esto.

Llegagamos todos serios como en tensión.

 Lo que al principio me gustaba, ahora lo odiaba, Yo que estaba deseando encontrar un trabajo pues con mi edad es difícil te llamen.

 Me sentí fatal y no deseaba ir al trabajo.

 Pues esta chica la cogió conmigo y con varios compañeros.

 La verda que la situación me superó, era algo  que no podía controlar por mucho me dijesen que pasase de ella.

 He de confesar que lloré de impotencia y se me hacía un mundo llegar al trabajo por todos estos malos rollos.

 Lo hablemos con nuestro encargado lo que hizo fue ponerla en otro lado más lejos.

Pero la muy mala se ponía a cantar o a gritar como una loca Para hacernos sentir  mal.

 Un ambiente de trabajo horrible y desagradable.

 El encargado habló con los superiores para que arreglaran algo o le ayudaran porque hasta él cogió respeto  con ella.

Pero el encargado general nos mandó una asistente que según ellos nos ayudaba.

Pero ni siquiera esta persona  arregló nada.

 Estábamos todos  deseando terminar el maldito convenio de seis meses.


La cogió  con otro compañero que es bueno, Pero el pobre al principio se dejó llevar de ella y se peleaba con la gente sin motivo.

Todo por lo que esta persona le metía en la cabeza, pero un día ella se enfado con él y le hizo la vida imposible.

Ante este panorama quién va a trabajar.

Aguante todo lo que pude, pero un mes y medio antes de acabar el contrato.

Fui al medico, porque me sentía fatal.

Lloraba por nada, me temblaban las manos y tenía fobia de llegar al trabajo por  verla, todo esto me estaba afectando hasta en mi casay mi vida. 

El médico al ver mi estado me dio la baja por depresión.

Así acabe mi contrato así acabó mi calvario.

Me dio pena dejar a mis compañeros, Un trabajo que me hacía tanta falta.

Aquí en el calor de mi casa me pongo a pensar en todo y me da rabia, rabia por no haber sabido enfrentar sus humillaciones por dejarme vencer por la angustia y por haber sido tan débil y permitir este acoso.

Porque hoy lo veo así.

No hay derecho pasen estas cosas en ningún trabajo.

Porque una persona esté desequilibrada le haga esto a las personas.

Lo peor que los jefes sepan todo y no hagan nada, por buscar una solución, se laven las manos.

 Nadie sabe lo malo que es esto, solo el que lo pase.

Este relato va por mis compañeros, unas personas magníficas y luchadores. 


  P.T....Si alguna vez os pasa algo parecido os animo a denunciarlo no permitan sufrir por gente de este tipo.

 Yo no lo hice por miedo, que no me llamasen más.
Pero les puedo asegurar que nunca más permitiré este tipo de cosas.                                       
  

Me gusta escuchar a las personas, ¿por qué no me cuentas tus anecdotas?
Escríbeme a "sr@letrasdecarmen.com".

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