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lunes, 27 de agosto de 2018

El tiempo pone todo en su lugar

Hoy les voy a contar la historia de mi padre. 


Como me hice cargo de él, después de diez años sin tratarlo ni hablarnos. De niña me hizo pasar a mi y algunos de mis hermanos una vida que no me gusta recordar.

Pero os puedo decir que gracias a esta experiencia hoy soy otra persona.

Sé que es difícil pero recuperé a mi padre. Dejé mi pasado atrás. Sé que muchos de mis hermanos no me entienden, viven con el pasado, en su vida  prefieren seguir con esa  mochila a cuestas. Es verdad  que muchas veces la propia familia te pone  pruebas muy duras, hasta llegar  a pensar y preguntarte.¿ Somos familia?, porque nos hacemos tanto daño, pero a pesar de todo nos queremos.

Esta historia es una realidad de la vida misma. Durante años mi padre fue una persona egoísta solo se quería él.


Fue un hombre un padre muy difícil, si quería a sus hijos lo demostraba muy poco, nada diría yo.

 Después de mi madre morir, él se casó de nuevo a casi todos sus hijos les dio de lado.
 Esta señora (entonces su nueva mujer) no quería que él tuviese contacto con nosotros, sus hijos, por nuestra mala relación, lo consiguió.
 Estuvo como casi seis años casados. Esta señora, de nacionalidad extranjera, lo abandonó, después de naturalizarse como Española, y mi padre,  a sus 81 años, se vio completamente solo con una lección de vida que lo acompañará hasta la muerte,  por desgracia, o suerte para él, ya no puede recordar nada de eso,  en la actualidad tras estos cambios en su vida desarrolló Alzheimer.


Una hija que él había mimado durante tantos años, con la única de sus trece hijas/o con la que se comportó como padre, decidió entonces hacerse cargo de él y su enfermedad, Al principio no quiso que nadie la ayudara, algunos de mis hermanos quiso ayudarla, pero ella no los dejo.

Por su cuenta y decisión, tomando ella las decisiones de mi padre, lo llevó para su casa. 
Cuando ella se dio cuenta el trabajo que conlleva cuidar a una persona con Alzheimer, con cambio de pañales y caídas diarias, sin ningún tipo de remordimiento lo devolvió a su triste soledad con otra gente que no supo ni quiso cuidarlo. cuando lo supe me pareció fatal. 

Intenté ayudar, pero no quisieron, Fueron demasiado injustos conmigo y otros que también querían ayudar.

Así que me retire, sintiéndome mal. era verdad que mi padre siempre nos trato mal, pero éramos sus hijos todos, no me pareció justo. En aquellos momentos sentí impotencia, llore de lo injusto, me sentí peor que cuando mi padre me despreciaba, así me hicieron sentir. Todo esto lo hicieron, para luego no querer cuidarlo y abandonarlo a su suerte, era una batalla que ni siquiera tiene explicación.

Una noche me llamaron del hospital, estaba ingresado y nadie lo quería recoger. Misteriosamente nadie respondía al teléfono. Fue una decisión muy dura, después de tantos años de remordimiento, lejanía y vació paternal tuve que enfrentarme cara a cara con la realidad, cerrar los ojos y tomar una decisión forzada. Acepté cuidar a mi padre en mi casa, tras diez años sin cruzar palabra con él. Yo que siempre decía que no pensaba cuidarlo nunca.


Muchos de mi familia no lo entendieron y tampoco me apoyaron, me hicieron daño con sus comentarios y su actitud, pero yo soy una persona bastante decidida,  en mis decisiones. Y mi corazón.

Aquella noche fui al hospital, eran las cuatro de la mañana, lo que me encontré, no fue ese hombre que yo recordaba, encontré una persona mayor, perdida, triste, cuando lo miré y  me vio sonrió, me dice ¿por qué tardaste tanto? Sinceramente me rompió el corazón. 

Hacía diez largos años que no tenia contacto con él, en el trayecto a mi casa todo bien, pero cuando estaba en mi casa se quería ir, tuve que cerrar la puerta con llave para que no se fuera. El pobre se agarró del pomo de la puerta, me dice quiero ir para mi casa, le di un vaso de leche con su medicación que me habían dado en el hospital, así se quedo dormido



Improvisamos una cama en mi salón. En ese momento no sabia que hacer, como cuidarlo, como era su día a día, vaya lío, era una gran responsabilidad. Tenia un lio tremendo en mi cabeza, aquella noche no dormí pensando en lo que estaba pasando.

Sé me ocurrió que lo podía llevar para su casa, con su pensión y algo de ayuda le podía pagar una señora que lo cuidase durante el día, yo trabajaba pero le podía hacer su comida. Me pareció la solución, pero nada de eso pude hacer. Hablé con uno de mis hermanos que en un principio lo quería cuidar.

El no tiene casa, y ya se había acomodado en la de mi padre, con toda su cara cuando le dije para poner a su padre en su casa, me dice, que no podía ser, que ahora el se estaba haciendo, pruebas médicas y no podía cuidarlo.


 En definitiva que no, que lo dejara en mi casa,

¿Vaya cara no?.
 Lo único que me quedó claro, es lo que quería hacer el, quedarse  a vivir en la casa de mi padre, no lo cuidaba pero eso le daba derecho a quedarse con la casa.
Mi padre había, pasado de una mujer que lo utilizo y quito lo que pudo para su beneficio.
A un hijo que lo deja sin casa.
 Esto me hizo sentir rabia,  en esos momentos, cómo se comportaba de esa manera, a mi modo de ver ni un cerdo se merece eso, por muy malo y desgraciado que haya sido.

Es verdad, no nos dio una buena vida,  ni a  nosotros, ni a su mujer, nuestra madre.




Ella decidió en su momento vivir y morir con él.




Soy tan tonta que así y todo me daba pena. Estaba separado no tenía casa.

Pero nosotros que culpa tenemos. Lo que opté hacer  fue dejar todos esos líos y dedicarme a cuidar a una persona mayor que necesitaba mi ayuda.
Gracias a dios también tengo hermanos buenos.
 Decirles que a día de hoy mi padre está en una residencia donde tuve que ponerlo por su enfermedad, muy bien cuidado y sigo visitando y pendiente de sus cosas.




Esta experiencia, me dio la oportunidad de perdonarlo, enfrentarme al pasado, ser solo una hija, que quiere a su padre, a pesar de todo y todos lo cuidé, nunca entenderé la actitud de la raza humana.

Si leéis mi historia os podrá parecer que guardó rencor a mis hermanos o algo parecido y nada más lejos de la realidad a mi manera les quiero, aunque no comparto cosas que hagan.lo relato y comparto para que sepan cómo sucedió todo, espero no me guarden  rencor por haber cuidado a su padre de la mejor manera posible. Toda persona tiene pensamientos propios y no porque uno piense otra cosa les vamos a odiar, hay que respetar la opinión de todos.                                           GRACIAS POR LEERLO









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